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Full text of "Carlos Perez Montero San Fernando De Maldonado"

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San Fernando de Maldonado (*) 


ANTECEDENTES SOBRE LA FECHA DE SU 
FUNDACION 

Por el Arq. Carlos Perez Montero 

El 10 de mayo de 1723, el Rey de España, por Real Cédula 
(1), reiterando órdenes anteriores (2), encarga al Mariscal 


Montevideo, 29 de julio de 1955 

Al señor Presidente Ejecutivo de la Comisión de Celebra- 
ción del Bicentenario de Maldonado, Doctor Don Elbio Rivero. 

De mi consideración: 

En referencia a su nota de 30 de junio ppdo., me es honroso 
adjuntar a Ud. el estudio realizado por el Vice-Presidente de es- 
ta Corporación, arquitecto don Carlos Pérez Montero, sobre la 
fecha de fundación de la ciudad de Maldonado. 

Al reiterar al señor Presidente el ofrecimiento de la colabo- 
ración del Instituto, me valgo de esta oportunidad para saludarle 
con mis más distinguida consideración. 

ARIOSTO D. GONZALEZ 
Presidente 

ARTURO SCARONE — ALBERTO REYES THEIVENET 

Secretarios 

(1) Achivo General de la Nación. Buenos Aires. Di- 
visión Colonial. Sección Gobierno. Legajo de Reales Cédulas. 
NO 4. 

(2) Reales Cédulas de 13 de noviembre de 1717 y 25 de 
octubre de 1718. 



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de Campo, Don Bruno Mauricio de Zabala, que para contener 
a los Portugueses, fortifique y pueble los dos Parajes de Mon- 
tevideo y Maldonado (3) y si 

en los dos Expresados no hubieres ya dado principio a cons- 
truir las fortalezas mandadas hazer en ellos, las hagais exe- 
cutar prontamente, pues su dilación se da tiempo y lugar a 
los Portugueses a que ocupen el sitio y terreno se fortifi- 
quen haciendo mas dificultoso el Empeño y trabajo para de- 
salojarlos por la fuerza. 

El 23 de diciembre de ese mismo año, vuelve el Bey a 
repetir el encargo de fortificar ambos lugares, insistiendo so- 
bre el mismo asunto el 20 de junio, 20 de julio, 21 de octu- 
bre de 1724 y 26 de abril de 1725, pero Zabala considera que 
es más conveniente fortificar y poblar primero a Montevideo, 
donde en 1723 se habían establecido los Portugueses (4) aban- 
donando éstos la península, cuando tuvieron noticia de que 
Zabala había partido de Buenos Aires para desalojarlos por 
la fuerza. 

Zabala inicia de inmediato la fundación de Montevideo 
y al informar al Bey, el 7 de enero de 1727, sobre las forti- 


(3) El origen del nombre “Maldonado”, proviene según 
la tradición verbal de un corambrero o faenero de la región 
llamado Francisco Maldonado. Es posible que así sea, aunque 
no existe prueba documental a ese respecto. Tal vez habítase 
en la Isla de Gorriti, que primitivamente se llamaba Isla de 
Maldonado (véase plano “Plan de la Ensenada de Maldonado 
sacado por orden de Sr. Dn. Franco Oroseo. Gefe de Esa de 
la Pl, Aa p. r Mat.° Ayens Prim. r Piloto 1747). El apellido 
Maldonado es muy antiguo en España (año 1228) y proviene 
del nombre escoces Mac-Donald; Mac, radical escocés que in- 
dica filiación y Donald jefe venerable. (Godoy Alcántara. 
Ensayo sobre los apellidos castellanos. Pag. 203. 

(4) Expedición de Freitas da Fonseca, 22 noviembre 
1723-19 febrero 1724. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


395 


caciones de esa plaza, agrega respecto a Maldonado lo si- 
guiente: (5) 

En cuanto a fortificar y Poblar a Maldonado no era ma- 
teria Ymposible en la postura presente, por estar a distan- 
cia de treinta leguas de Montevideo, aunque el terreno es 
árido y fragoso para población, y que aviendo de atender 
a los dos sitios, quedaría el principal que es Montevideo ala 
Contingencia que se dejava comprehenden, pero que sin em- 
bargo tenia puesto ... su desvelo también en Maldonado, 
con ordenes muy estrechas, para que las partidas de Mon- 
tevideo, frequenten las correrías a aquel parage y reconozcan 
si ai embarcaciones, hasta que se tome deliveración de em- 
biar socorros . . . 

A lo que contesta el Rey, el l.o de octubre de 1728 (6), 
recordándole eran sus deseos de que hiciese en Maldonado 
los mismos trabajos de fortificación que realizaban en Mon- 
tevideo. 

Recién en 1730, después de la fundación jurídica de Mon- 
tevideo, se traslada Zabala hasta Maldonado, junto con el In- 
geniero Domingo Petrarca, que ya había realizado en 1710, 
una Planta de la Ensenada de Maldonado. (7) 

En el informe, que desde Buenos Aires, con fecha 8 de 
junio de 1730, envía Zabala al Rey (8), le dice que en el mes 
de enero visitó aquella zona y pudo persuadirse. 

ser todo aquel terreno en mucha distancia, incapaz de po- 
blación alguna, por las montañas de arena de que está cu- 
bierta. La ensenada la forma una Isla del mismo nombre 


(5) Ricardo J. Caillet-Bois. Apuntes para la Historia 
de Maldonado. En Revista Histórica. Montevideo. Tomo XIII. 
Pág. 321. 

(6) Real Orden. Madrid. I 5 6 7 8 9 de Octubre de 1728. (Revis- 
ta del Archivo General Administrativo. Montevideo. Tomo 1. 
Pág. 79). 

(7) José Torre Revello. Mapas y Planos referentes al 
Virreinato del Rio la Plata, conservados en el Archivo Gral. 
de Simancas. Plano N 9 2. 

(8) Archivo General de Indias. Audiencias de Charcas. 

Legajo 25. 



396 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


que se reduce a menos de media legua de largo y cuatro cua- 
dras de ancho, expuesta a inundarse casi toda con los 
temporales. 

Dice después que por los dos extremos de la isla 

se entra en dicha Ensenada por el de 1 aparte Norte donde 
ay mas de legua y media a tierra firme y es la común entra- 
da, incapaz de defenderla, porque en el referido extremo de 
la Isla no se puede formar batería por la inundación y en 
tierra firme seria de poca utilidad y de inmenso gasto. Por 
la parte del Sur, dista la Isla un quarto de legua de tierra 
firme y esta distancia la ocupa una punta de Piedra que 
forma una canal que solo cave un navio con gran peligro 
por ello. 

Agrega Zabala, que el puerto natural puede dar cabida 
a “zinco ó seis navios” y termina su informe diciendo 

de que me ha parezido poner en la Soberana Intelixencia 
de V. M. el reconocimiento exactto de la situación de Mal- 
idonado y su plano remitiré en los navios del presente Rexis- 
tro de Don Francisco de Alzaibar, no atreviéndome ejecu- 
tarlo en esta ocasión por la via de Inglaterra. 

Más tarde, el 30 de marzo de 1731 (9), Zabala enviaba 
a consideración del Monarca, tres planos realizados por el Ing. 
Petrarca y uno de ellos se relacionaba especialmente a la En- 
senada e Isla de Maldonado y en 28 de diciembre de ese mis- 
mo año (10), el Rey ordena que en la dicha Ensenada se de- 
berá construir una 

Batería capaz de Diez o Doce cañones para defender la en- 
trada 

y Petrarca debía informar previamente en escala grande 

Un plano particular de la referida entrada, en que se de- 
muestra la colocación de la Batería y Muelle .Explicando 
conque material y enque forma quiere constuirlo. 

El 31 de enero de 1736, al regresar de la Asunción, fa- 
llece Zabala y en Agosto de ese mismo año, también deja de 
existir en Buenos Aires, el Ingeniero Petrarca, quedando pa- 
realizadas todas las gestiones que aquellos habían iniciado 
para poblar y fortificar la Ensenada de Maldonado. 


(9) Gregorio Funes. Ensayo de la Historia Civil del 
Paraguay, Buenos Ayres y Tucuman. Tomo II. 

(10) Real Orden de Sevilla. 28 de diciembre de 1731. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


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Pasaron los años, dice Caillet Bois, y el anhelo puesto en 
evidencia por la monarquía castellana no tuvo la realización 
que cabía esperar. 


* * * 


El 13 de febrero de 1751, toma posesión de su cargo de 
Gobernador de Montevideo, Don José Joaquín de Viana, jo- 
ven y pundonoroso militar español. 

Según Don Carlos Seijo (11), “Viana después de hacer- 
se cargo del Gobierno de Montevideo, pasa personalmente a 
reconocer los territorios de su jurisdicción para imponerse de 
sus cualidades y situaciones”. 

Con fecha 16 de julio de 1754, expone al Rey Carlos III 
lo preciso y conveniente que era establecer dos poblaciones: 
una en el Puerto de Maldonado y otra en la Sierra de las 
Minas (12). Reitera esa exposición en carta de 4 de diciem- 
bre de 3755, que dirige a Don Julián de Arriaga (13) y en 
la que agrega que había por su propia cuenta 

principiado a formar la del Puerto de Maldonado, en la que 
tengo ya puestos catorze vecinos, con sus repartimientos de 
tierras y otros utensilios con que las cultivan , para su ali- 
mento, valiéndome de arvitrios que no han gravado ni ala 
Real Hacienda, ni al publico. 


(11) Carlos Seijo. “Maldonado y su región”. Montevi- 
deo. 1945. 

(12) Archivo Gral. de la Nación. Fondo Adqusición 
Mario Fálcao Espalter. Caja 1, Carp. 8 Doc. 13. (La regula- 
ción del costo de cada una de las dos poblaciones la publica 
Seijo en el Apéndice N 9 2. Pág. 456). 

(13) Archivo Gral. de la Nación. Fondo Adquisición 
Mario Fálcao Espalter. Caja 1. Carp. 8. Doc. 4. (Copia de 
esa carta figura también en el Catálogo de Documentos del 
Archivo de Indias, en Sevilla referentes a la historia de la- 
República Argentina. 1514-1810. Publicados por el Ministerio 
de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argen- 
tina. Buenos Aires. 1901. 



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Según Villegas Suarez (14), el nuevo pueblo se había 
formado “como a una legua de distancia de donde está situa- 
do hoy Maldonado, en un lugar en que varios lustros después 
estuvieron las caballadas del Rey, en el Rincón del Diario, 
cerca del Portezuelo que llaman de la Ballena, en cuyo pa- 
raje se mantuvieron como dos años...” 

A fines de 1755, después de dejar instalada la Población 
a que nos hemos referido, Viana se dirige como Segundo Jefe 
del Ejército Español, á expulsar en una segunda tentativa, 
a los indios de las Misiones, cedidas a Portugal. En forma he- 
roica y valiente actúa en toda la campaña y en combate per- 
sonal mata al jefe indígena, el Cacique Sepee; vencidos los 
indios, el ejército formado por españoles y portugueses, toma 
posesión de los Pueblos de las Misiones. 

> Cuando se discutía en Madrid el Tratado de Límites en- 
tre España y Portugal, firmado el 13 de enero de 1750, los 
Portugueses propusieron que dentro de la línea fronteriza 
quedara a su favor el puesto de Maldonado donde 

forma una canal que solo cave un navio con gran peligro 
“ quisiera que conmenzasse la linea para tener la llave del 
Rio de la Plata”. 

y en cambio todo el territorio de las Misiones quedaba a favor 
de España. Esta no quiso aceptar esa solución, entregando las 
reducciones a Portugal. 

Esa permuta, entre una rica y extensa zona como eran 
las Misiones y un lugar inhospitalario y de mucho menor su- 
perficie, como lo era Maldonado, preferida esta última por 
la Corte de España, debe haber influido en el ánimo de Viana, 
para considerarla de gran valor estratégico en la defensa del 
Río de la Plata. 

Conocía ahora Viana, que los Portugueses codiciaban ese 
puesto y a su regreso de la Campaña de Misiones, después de 
haber fundado Salto a fines de 1756, y de haber establecido 
fortalezas en parajes estratégicos como Santa Lucía y Casu- 
pá, para prevenir las invasiones de los indios bravos”, se 


(14) Ernesto Villegas Suarez. Punta Ballena. El Bos- 
que Lussich. Montevideo. 1921. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


399 


ocupa activamente de poblar y fortificar la zona de Maído- 
nado. 

Con fecha 26 de agosto de 1757 (15), recuerda al Rey 
Carlos III su proyecto anterior y que a pesar de 

haber estado ausente veinte meses en la Exposición de los 
Pueblos de Misiones, siempre he permanecido en el desvelo 
de conservar los Catorce Pobladores que puse en la Maído- 
nado, los que con efecto han subsistido y se hallan hoy ha- 
ciendo sus sementeras y criando sus ganados con animo gus- 
toso de no desarraigarse de aquel Parage. 

Yiana refiriéndose a los Indios de los Pueblos de San 
Lorenzo y San Miguel, dice que le parece 

que en ninguna parte se podría poblar mejor que en Maído- 
nado 

y así lo hace presente al Capitán General Don Pedro de Ceba- 
llos y al Marqués de Valdelirios, quienes impuestos de las 
circunstancias, convinieron en que los trajese a su regreso a 
Montevideo. 

En esa conformidad, agrega Viana, se han venido conmi- 
go siete familias, que se componen de los que comprende la 
lista adjunta ( 16 ). 

La carta y la lista de 26 de agosto de 1757, (véase Do- 
cumento N9 1) fué enviada al Rey en el navio la “Emperatriz 
Reina” (17) junto con otra carta en la que le comunicaba la 
restitución a su Gobierno. 


(15) Adq. Mario Falcao Espalter. Archivo Gral. de la 
Nación. Fondo Adquisición Mario Falcao Espalter. Montevi- 
deo, Caja 1, Carp. 8. Doc. 14, (véase Documento N 9 1). 

(16) Agregada a la carta de 26 de agosto de 1757. (15). 
Esa lista la publica Seijo en Maldonado y su Región. Pág. 457. 
(Véase Documento N? 1 Parte segunda). 

(17) En el acta del Cabildo de 29 de agosto de 1757, dice 
que el Sr. Gobernador Don José Joaquín de Viana no ha 
asistido por las muchas ocupaciones que le cercan en el des- 
pacho del navio que esta próximo a pasar a España”. 

El Rey recién acus arecibo a la carta, el 17 de junio de 
1758. 


400 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


Esa carta y lista es uno de los documentos de prueba 
que han servido para determinar, en forma aproximada, la 
época en que Viana llevó a cabo el Repartimiento de solares. 

El otro documento de prueba (véase Documento 2), 
es una carta de 25 de noviembre de 1757 (18), que Yiana 
envía al Rey, dándole cuenta del 

partimiento de terrenos para fabricar casas, huerta y estan- 
cia, 

agregando otros datos, todos referentes a Maldonado. 

Dentro de esas dos fechas, 26 de agosto y 25 de noviem- 
bre de 1757, que encierran un período de tres meses, Viana 
realizó el Repartimiento en el Pueblo situado en el Puerto 
de Maldonado. 

Analizando ambos documentos se llega a las siguientes 
conclusiones : 

l 9 El número de familias venidas de los Pueblos de Mi- 
siones, constaba de 45 personas (10 hombres, 11 mujeres, 13 
muchachas, 11 muchachos). El número de Pobladores con sus 
familias, que llevó Viana a Maldonado antes de su partida 
para las Misiones a fines de 1755, fué de catorce. 

El número total de personas en el momento del Reparti- 
miento fué de 104 (37 hombres, 19 mujeres, 26 muchachos y 
22 muchachas) es decir 59 personas (27 hombres, 8 mujeres, 
13 muchachos y 11 muchachas), mas que las indicadas en la 
carta de agosto 26. 

2 9 Que cuando Viana hizo el repartimiento la Población 
en el Puerto de Maldonado ya la “ tenía empezada ” antes de 


(18) Archivo General de la Nación. “Relación de los 
servicios prestados en Am érica y Europa por el Brigadier de 
los Reales Ejércitos, S. M. Don Joseph Joaquín de Viana. 
(Publicado en Revista Histórica por Dirección (Telmo Mana- 
corda). Tomo X. Pág. 24-45 y 767-801. Tomo XI. Pág. 1469- 
1490. Tomo XII. Pág. 909-939. El documento se publica en 
Tomo XII. Pág. 931. N 9 37. Copia de esa carta se publica 
también en Maldonado en el Siglo XVIII de Atilio Casinelli. 




SAN FERNANDO DE MALDONADO 


401 


su salida para las Misiones, a fines de 1755. Esta categórica 
maniiestación de Viana no coincide con lo que dice Villegas 
Suárez, “de que el Pueblo se fundó primeramente en 1755, 
cerca de la Laguna del Diario”, “en cuyo paraje se mantu- 
vieron como dos años, en que habiendo venido el mismo Viana, 
les dijo debía mejorar la situación poniendo al Pueblo en 
otro terreno y acercándolo al Puerto de Maldonado para su 
resguardo . . . 

Agrega Villegas Suárez que entre las personas que se 
trasladaron a mediados de 1755, se encontraba uno llamado 
“Benito Brioso que vino con un hermano suyo y otras fa- 
milias”. 

Este es un punto a aclararse que no interesa para este 
trabajo, cuya única finalidad es determinar la fecha de la 
fundación de Maldonado, en el lugar que hoy se encuentra. 

3° Manifiesta Viana (Carta de 26 de agosto), que esta- 
ba manteniendo en Montevideo a las familias indias que había 
traído de las Misiones “hasta fin del mes que viene (setiem- 
bre), que tengo resuelto trasladarlos a dicha población de 
Maldonado, adonde van gustosos” y eso lo ratifica en su carta 
de 25 de noviembre, al decir “que pasaba con ellos (con los 
indios y sus familias) al mes siguiente (setiembre), a par- 
tirles, etc. ...” 

De lo manifestado por Viana resultaría que el Reparti- 
miento fué realizado a fines de setiembre, es decir al mes si- 
guiente de su carta del 26 de agosto. 

Es interesante hacer notar que por las Actas del Cabildo 
de Montevideo vemos que Viana asistió a la sesión del 20 de 
setiembre de 1757, no hubo sesión hasta el 2 de octubre, a la 
que no asistió pero estuvo presente a las del 3 y 9 de octubre 
Podría haber estado ausente entre esas dos fechas, lo que coin- 
cidiría con su manifestación de haber realizado el Repartimien- 
to a fines de setiembre. 

Varios historiadores son de la misma opinión de que el 
Repartimiento lo realizó Viana en el mes de setiembre. 



402 REVISTA DEk INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


Así lo indica Francisco Bauzá (19), al decir que Viana 
al volver de las Misiones “habiendo traído consigo una can- 
tidad de familias indígenas con objeto de colocarlas en terri- 
torio de su Gobernación se encontraba habilitado para reali- 
zarla. Por consecuencia, en setiembre de 1757 paso a Maído- 
nado a fin de repartirles tierras en propiedad”. 

Atilio Cassinelli (20), dice también “que Yiana en la 
realización de sus propósitos, después de fundar al Salto en 
la costa del Uruguay, se dirigió al Este y en setiembre de 
1757 echó los cimientos del Pueblo de Maldonado. 

Horacio Arredondo (21), manifiesta que “la fundación 
de Maldonado por el Brigadier Don José Joaquín de Yiana, 
en setiembre de 1757, fué provocada por el Tratado de Ma- 
drid de 1750. . . y agrega “Los datos primarios de su fun- 
dación y primeros tiempos están muy bien condensados y ex- 
puestos por Casinelli”. 

Ricardo R. Caillet Bois (22), dice que en setiembre de 
1757, Don José Joaquín de Yiana, Gobernador de Montevideo, 
echaba los primeros cimientos de lo que, con el andar del 
tiempo, se convertiría en la importante Población de Maído- 
nado” y hace referencias a los trabajos de Casinelli, Arre- 
dondo, Julián O. Miranda (Población definitiva de la Banda 
Oriental) y Cartas de Viana de 6 de diciembre de 1755, 26 
de agosto y 25 de noviembre de 1757. 

Fernando Capurro (23), dice “hasta que el Tratado de 


(19) Francisco Bauza. Historia de la Dominación Es- 
pañola en el Uruguay. Gobierno de Yiana. Libro Segundo. 

(20) Atilio Casinelli. Maldonado en el Siglo XVIII. 

(21) Horacio Arredondo. Maldonado y sus fortificacio- 
nes. 

En Revista de la Sociedad de Amigos de la Arqueología. 
Montevideo. 1929. Tomo III. 

(22) Ricardo R. Caillet Bois. Apuntes para la Histo- 
ria de Maldonado. En Revista Histórica. Montevideo. Diciem- 
bre 1942. 

(23) Fernando Capurro. San Fernando de Maldonado. 
Montevideo. 1948. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


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Madrid hace imperiosa la fortificación de la región, que 
realiza finalmente el Gobernador de Montevideo Don José 
Joaquin de Viana en setiembre de 1757, con el nombre de 
“Puerto de Maldonado” ó “Pueblo de Maldonado”. 

Ernesto Villegas Suárez, no indica fecha precisa, pues 
dice “que primeramente el Pueblo se fundó cerca de la La- 
guna del Diario, en 1755, en cuyo paraje se mantuvieron co- 
mo dos años . . . ” 

Carlos Seijo en “Maldonado y su Región”, no dice que 
Viana realizó el Repartimiento en el mes de setiembre de 
1757, sino que aquel, el 25 de noviembre de 1757, “cuenta” 
en esa carta el haber reunido las familias etc. . . Como Seijo 
en su apéndice N.o 2 transcribe el documento de Viana (lis- 
ta de familias indias) del 26 de agosto de 1757 y hace des- 
pués especial referencial a la carta del 25 de noviembre de 
ese mismo año, para él el Repartimiento debe haberse reali- 
zado entre esas dos fechas, pues no señala especialmente, co- 
mo lo hacen los otros historiadores, el mes de setiembre como 
fecha del Repartimiento. 

De todos estos antecedentes surje que la fecha del Re- 
partimiento de Solares, realizada por Viana en la Población 
de Maldonado, en el Puerto del mismo nombre, corresponde 
a la época comprendida entre el 26 de agosto y el 25 de no- 
viembre de 1757, en el mes de setiembre de ese mismo año y 
en los últimos días de ese mes. 


* 

* % 

Cuando a fines de setiembre de 1757, como hemos visto, 
Viana realiza el Repartimiento de “terrenos para fabricar ca- 
sas”, no se distribuyeron en aquel entonces, sitios comunes, 
ni aparece acta de lo hecho por Viana, ni se nombró Cabil- 
do. Lo dice en 1783 uno de sus habitantes (24) : 


(24) Caillet Bois. Apuntes para la Historia de Mal- 
donado. Pág. 345. 



404 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO T GEOGRAFICO 


Quando Maldonado se intentó fundar y quando alli hi- 
cieron asiento varios Pobladores, no se distribuyeron sitios 
comunes y los q.son necesarios para vivir de consumo como 
son Ejidos. Dehesas y algunos Propios . . . 

Aunque cada uno había construido su rancho (25), lo 
que hace presumir que Viana hizo el Bepartimiento sobre la 
base de un plano, sin cuyo requisito un repartimiento es de 
imposible realización (26), faltaba aclarar y determinar la 
situación legal de cada propietario. 

Fué en 1783, después de haber crecido la población de Ja 
Villa y aumentado el número de estancias, que los vecinos 
en mayo de ese año, a los 25 años de haberla establecido Via- 
na, otorgan poder a Don Luis Estremera, vecino del lugar, 
para que gestionara la creación de un Cabildo, dando así 
principio a la fundación jurídica de la Ciudad (27). 


(25) Cuando Diego de Alvear visitó Maldonado en 1784 
decía que “Todos moraban en casas o ranchos de paja, em- 
bostados, que son las únicas habitaciones de todo el Pueblo, 
sin exceptuar la Iglesia. . . ” 

(26) Dice Seijo en Maldonado y su Región, Pág. 13, 
que “en el archivo del Juzgado L. D. de Maldonado encuén- 
trase un documento fechado el 3 de Agosto de 1761, referen- 
te a Juan Plá, que dice: “fué soldado como hace el tiempo 
de seis años que se halla en esta población de Maldonado, 
con su muger e hijos, en la cual tiene edificado un rancho 
que hace frente a la Plaza por el Oeste, su fondo al Este y 
lindando por el Sur, calle por medio con Francisco Pérez”, 
(Hoy esquina Sarandí y 25 de Mayo). A juzgar por este de- 
talle Plá al establecerse, el pueblo ya estaba delineado en la 
forma que figura hoy en día; y según la noticia de las ca- 
sas construidas desde 1773, consta que lo fueron dentro de 
un plano ya pre-establecido ’ 

(27) Los Vecinos de la Ciudad de San Fernando de 
Maldonado, sobre que se elija Cabildo para dicha Ciudad. 
(En Arch. General de la Nación. Buenos Aires. División 
Colonia. Sección Gobierno Interior. Leg. 17. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


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Se pidieron, además, antecedentes al Cabildo de Monte- 
video que contestó que: 

solo sabía que la fundación había tenido lugar en la época 
en que Viana desempeñaba el cargo de Gobernador de Mon- 
tevideo. 

Consultado el Gobernador Don Joaquín del Pino, manifiesta 
que: 

en el archivo de la citada Plaza no existia documento al- 
guno vinculado con dicho asunto y que solo tenia conoci- 
miento extra judicial, sobre que Viana había dado cuenta 
a la Corte de lo actuado. 

No existía, como se vé, documentación oficial alguna, 
que indicase la forma como Yiana había realizado su gestión, 
pero los hechos eran la mejor demostración y el Pueblo tra- 
zado y repartido por Viana estaba allí; solo necesitaba orga- 
nización jurídica y el Virrey, Marqués de Loreto, dicta el 
6 de julio de 1784 la siguiente resolución: 

Remítase desde luego este expediente al Comand.te Militar 
que allí se halla p.a q.e proceda a hacer juntar a todos sus 
Vecinos y así congregados dispondrá que nombren de entre 
los q« sean mas a proposito pr sus circunstancias un Alcal- 
de Ordinario, quatro Regidores, un Alguacil, un Mayordo- 
mo y un E'scrivano de Consejo y publico que por ahora la 
han de governar baxo el nombre de la ciudad de San Fer- 
nando de Mald onado. . . (28) 

Los vecinos, el 5 de setiembre de 1784, procedieron a 
elejir el primer Cabildo y después de largas tramitaciones, 
la autoridad aprueba esas elecciones en Febrero de 1786, año 
y medio después. 

Vuelven a surgir dificultades hasta que una nueva elec- 
ción realizada el 14 de marzo de 1787, es aprobada el 22 del 
mismo mes y así el Cabildo de Maldonado queda definitiva- 
mente elegido y la Villa de Maldonado, ahora jurídicamente 
fundada se convierte en la Ciudad de San Fernando de Mal- 
donado. 


(28) Atilio Cassinelli. Maldonado en el Sic/lo XVIII. 
Pag. 1289. 



406 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


¿Cuál es la fecha de fundación de la Ciudad de Maído- 
nado? 

Si data del momento en que llegan los primeros pobla- 
dores y se levantan las primeras viviendas, esa fecha debería 
ser en 1755, cuando Viana llega por primera vez a esos lu- 
gares y establece el puesto con las 14 familias traídas de 
Montevideo. 

Si se toma como base, el momento en que Viana hace el 
Repartimiento de “terrenos para fabricar casas ” y en que se 
instalan los pobladores en forma definitiva, la fecha de la 
fundación sería a fines de setiembre de 1757, cuando Viana, 
después de la segunda Campaña de Misiones, vuelve a Mal- 
donado con un núcleo de familias que trajo de allí, para que 
se establezcan junto con las primeras que llegaron en 1755.(29) 

Pero si se tiene en cuenta el momento en que a la pobla- 
ción se le dá el carácter de Ciudad y se dá nombre, eligiéndose 
las respectivas autoridades, entonces la fecha de fundación, es 
decir de la fundación jurídica, seria el 22 de marzo de 1797. 

Para fijar la fecha de la fundación de Montevideo se sus- 
citaron las mismas dudas, estableciéndose finalmente, que la 
fecha de fundación de la Ciudad, era el 24 de diciembre de 
1726, cuando Millan, sobre el trazado de Petrarca, hizo el Re- 
partimiento de “quadras y Solares”. Fueron de esa opinión 
distinguidos historiadores: Andrés Lamas, Orestes Araujo, 
Héctor A. Miranda, Francisco A. Berra, Vicente F. López y 
el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay que aprueba 


(29) Nota del autor. — Pasó con Maldonado lo mismo que había 
pasado con Montevideo. Millán empezó el Repartimiento de “Quadras 
y Solares” el 24 de diciembre de 1726, modificándolo después. (Véa- 
se: El Cabildo de Montevideo , Parte Segunda, por Cáelos Perez Mon- 
tero, Diario de Zabala sobre su Expedición a Montevideo , por Ariosto 
D. González, Carlos Perez Montero y Octavio Assunqo. (La Funda- 
ción de Montevideo apreciada gráficamente). 

El proceso de esa etapa comenzó, en Montevideo en esa fecha y en 
Maldonado lo fue a fines de setiembre de 1757, continuándose en 
ambos casos, durante el tiempo necesario para llevar a cabo las mo- 
dificaciones inevitables en actos de esa naturaleza. Pero las fechas 
a tenerse en cuenta deben sr las de iniciación del Repartimiento. 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


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el brillante informe de sus Miembros Don Raúl Montero Bus- 
tamaante y Dr. Julio M. Llamas. Presidia el Instituto, en 
aquel entonces, Don Francisco Ros que opinaba lo mismo. En 
cambio, el también ilustre historiador Don Francisco Bauza, 
consideraba que la fecha de fundación de la Ciudad era el 
l.o de enero de 1730, cuando nombró Zabala las personas des- 
tinadas a componer el Cabildo y al darles posesión de sus 
empleos manifiesta que “quedaba oficialmente fundada y 
reconocida en el numero de los Pueblos Españoles de America 
la Muy Noble y Esclarecida Ciudad de Montevideo”. 

* 

* * 

Me inclino a considerar que la fecha de fundación de la 
Ciudad de Maldonado, es la que corresponde al momento en 
que el Gobernador Don José Joaquin de Yiana, se instala 
en el mismo lugar donde hoy se halla la Ciudad de Maldona- 
do, y hace el Repartimiento de “terrenos para fabricar ca- 
sas” a las familias que había traído dos años antes junto con 
las que habían venido con él de las Misiones, es decir a fines 
de 1757. 

Montevideo, Julio 12 de 1955. 

Carlos Perez Montero. 

(Documento N.o 1. Primera Parte. — Carta enviada por don 
José Joaquín de Viana a S. M. el Rey Carlos ni.) 

(Montevideo, agosto 26 de 1957.) * 

Con fecha de 16 de Julio del año pasado de 1754, expuse a 
V. M. lo conveniente que era el establecimiento de dos Poblacio- 
nes en el Puerto de Maldonado y en la Sierra de las Minas, que 
uno y otro se bailan en la Jurisdicción de este Gobierno, con las 
ventajas que de ellas se lograban, incluyendo un Plan de lo que 
se necesitaba con el importe de su valor. 

En 4 de Diciembre de 1755 dupliqué la misma representa- 
ción, acompañándola de una carta, por la SSria del despacho uni- 



408 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


versal de Indias, para que llegara a noticia de V.M. proponiendo 
el arbitrio para subvenir a los gastos de las referidas dos Pobla- 
ciones y como por una parte me hallo sin noticia de haberse re- 
cibido y por otra conozco su importancia, me ha parecido con- 
veniente repetir el asunto (como lo hago en las adjuntas copias) 
para que enterado Y.M. de su contesto, se digne mandar lo que 
vea de su soberano agrado. 

Como he contemplado uno de los principales objetos de mi 
obligación el de solicitar el adelantamiento de los dominios de 
V.M, por medio de nuevas poblaciones, siendo las que tengo pro- 
puestas tan útiles y necesarias como manifiesto y considerando 
que no será del desagrado de V.M. en medio de haber estado 
ausente veinte meses en la Expedición de los Pueblos de Misio- 
nes, siempre he permanecido en el desvelo de conservar los ca- 
torce pobladores que puse en el de Maldonado, los que con efecto 
han subsistido y se hallan hoy haciendo sus sementeras y criando 
sus ganados, con ánimo gustoso de no desarraigarse de aquel 
Paraje. 

De los Indios de los Pueblos de San Lorenzo y San Miguel, 
sirvieron algunos de Prácticos y en Comisiones que se le encar- 
garon del servicio de V.M. las que ejecutaron con mucha fideli- 
dad. Estos se asilaron de mí, exponiendo algunos inconvenientes 
que les podrían resultar de quedarse entre los otros y pidiendo 
con grandes instancias los amparase y protegiera para pasar a 
establecerse donde fuera de mi arbitrio. 

Considerando que de obligarlos, contra su voluntad, a sub- 
sistir entre los demás Indios, era muy regular que se huyesen 
a bajar por las campañas, perdiendo la Sujeción y Doctrina y 
ejecutando con la unión de los infieles, latrocinios y muertes 
como lo hacen otros fugitivos de los mismos Pueblos y parecién- 
dome que en ninguna parte se podrían poblar mejor que en Mal- 
donado, lo hice todo presente al Capitán Gral. Don Pedro de Ce- 
ballos y al Marqués de Valdelirios, quienes impuestos de las cir- 
cunstancias convinieron en que los trajese a mi retirada; en esta 
conformidad se han venido conmigo siete familias que se com- 
ponen de los que comprende la lista adjunta los que estoy man- 
teniendo en esta ciudad hasta fin del mes que viene que tengo 
resuelto trasladarlos a dicha Población de Maldonado, adonde van 
gustosos. 

Allí tengo ánimo de que se establezcan con los catorce pri- 
mitivos Pobladores y vivan en la misma conformidad que aquellos, 
cultivando la tierra con sus sementeras y criando sus ganados, 
para cuyo principio les he de dar lo que en la relación está, 
sin que para ello grave el Erario de M.M. pues las vacas y ca- 
ballos son los que se han decomisado a los ladrones y contra- 



SAN FERNANDO DE MALDONADO 


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bandistas que los robaban, y compraban de los que, sin dueño, 
están entre el Río Negro y el Queguay y extraían para los do- 
minios de Portugal, de cuyas presas* voy formando la Estancia 
de V.M. para la subsistencia de la ropa y Desterrados. Las ye- 
guas son de la misma Estancia, que sirviendo de perjuicio por 
su demasiado número, era preciso matarlas, respecto de que 
aunque se quisieran vender, no se hallaría comprador y en caso 
de que lo hubiese, sería a real y medio o dos reales cada una, 
que es su regular precio. 

Y deseando que tengan el pasto espiritual que necesitan pa- 
ra conservarse como buenos cristianos, respecto de la imposi- 
bilidad de hallar y mantener sacerdote-clerigo, he convenido con 
el Padre Presidente del Hospicio de San Francisco de esta Ciu- 
dad, franquée un religioso competente para que les sirva de 
Cura, interim que V.M. se digne disponer otra cosa. 

Desde luego estuviera esta Población de Maldonado aumen- 
tada asi en vecindario como en labores; pero la ausencia que 
hize a la Expedición de Misiones, no ha dado lugar a ello y 
por otra parte el ignorar todavía si V.M. se daría por bien 
servido o si le parecerá excesivo el costo que he regulado o 
inadmisible del arbitrio que tengo propuesto en mi carta de 
4 de Diciembre de 1755, lo que me ha hecho suspender el prin- 
cipio de la otra Población en la Sierra de las Minas y sobre 
estos asuntos espero que V.M. se digne mandarme su soberana 
voluntad, para el acierto de mi fiel obediencia. 

Dios guarde la C.R.P. de V.M. como sus Vasallos y la 
Cristiandad necesita. Montevideo, 26 de Agosto de 1757. 

JOSEPH JOAQUIN DE VI ANA 

< Archivo General de la Nación, Montevideo; Fondo Adquisición Mario 
Fallao Espalter; Caja 1; Carpeta 8; Documentos 14.) 


Nota del autor. — Por una carta de fecha 17 de junio 
de 1758, firmada por Don Ricardo Wall, enviada a Yiana por 
orden del Rey (véase Relación de méritos, etc. de J. J. de 
Yiana, en Archivo General de la Nación. N 9 38) contestan- 
do a otra de Viana, también de la misma fecha de 26 de 
agosto de 1757, en que éste le daba noticias de la Expedición 
a las Misiones y de su restitución a su Gobierno, sabemos que 
esa correspondencia fué enviada en el navio la “Emperatriz 
Reyna” que llegó a Cádiz en febrero de 1758. 



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(El Documento N.o 1. Segunda Parte. — Razón de las fami- 
liasvenidas de Misiones para la población de Maldonado y lo que 
se les da para su establecimiento.) 

(Montevideo, agosto 26 de 1757.) * 

Pueblo (le San Lorenzo 



Dn Juan Alberto Caracara 
María Salomé Iairú 

Hijos: 

Juan Alberto 
Simphorosa 
María Salomé 

Dn Agapito Paraberá 
íhecla Andihay 

Hijos: 

Agapito 

Ignacio 

Dn. Theodoro Chacovo 
Cicilia Cuñaty 

Hijos: 

Santiago 
Theodoro 
María Ignacia 

Lorenzo Smboypé 
María Rosa 

Hijos: 

María Jossepha 

Casimiro Yapuay 
Simphorosa Nangacatri 

Hijos: 

Luis 

Praxede 

Simphorosa 

Viudos: 

Bernabé Tirapará 
Josseph Aruyaré 

Hijos: 

María Francisca 
Simphorosa 
Ana María 
María de la Merced 

Viuda: 

Simphorosa Tiarayí 



Viuda: 

María Cufiancatú 

Hijos: 

Chrisanto 

Pedro 

Suelto: 

Baratholomé Guayarí 



(*) La publica don Carlos Seijo, en Maldonado y su Región 
N.o 3, pág. 457. 




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Pueblo de San Miguel 


Miguel Jary 
Liberata Cuñaminy 

Hijo: 

Juan 

Miguel Jary 
María Manduy 

Hijos: 

Bartolomé 

Andrés 

Teodoro 

Lucina 

Apolonia 


Sueltos: 

Inocencia Aratlré 
María Manduy 

Los viudos y viudas son suegros y parientes de los otros; A 
cada familia se les da treinta Bacas, Treinta Yeguas, seis Cava- 
llos, Dos Bueyes, Un carro para cada dos familias y veinte Obejas. 

Montevideo, 26 de Agto. de 1757 

[Archive General de la Nación, Montevideo; Fondo Adquisición Mario 
Falcao Espalter; Caja 1; Carpeta 8; Documento 18,] 

[Documento No. 2. — Carta del Brigadier Don Joseph Joa- 
quín de Viana a Don Julián de Arriaga. Figura en la Relación 
de los servicios prestados en América y Europa, por el Brigadier.] 

[Montevideo, noviembre 25 de 1757.] 


Exmo. Señor: 

En Carta de 26 de Agosto próximo pasado informé a 
S.M. de las familias de los Indios, que vinieron conmigo 
de los Pueblos de Misiones, con el fin de establecerlas en 
la Población que tenía empezada en el Puerto de Maldonado 
antes de mi salida a la Expedición, por ver lo muy preciso 
que se hace el que esté resguardado (de lo que tengo dado 
cuenta a S . M . ) ; y de que pasaba con ellos el mes siguien- 
te a partirles terrenos para fabricar casas, huerta y estancia 
para cría de Ganados; lo que habiendo practicado: y de- 
jándolos muy gustosos con lo dado, se hallan en todos es- 
tablecido 37 Vecinos, 19 Mujeres, 26 Muchachos y 22 Mu- 
chachas, teniendo todos estos al presente 1616 cabezas de 
Ganados bacuno, 104 caballos, 394 Yeguas, 650 Ovejas y 



412 REVISTA DEL INSTITUTO HISTORICO Y GEOGRAFICO 


14 Carros para el tragin de sus labranzas, y maderas; lo 
que participo a V.S. para que vea las que en tan corto 
espacio se hallan establecidas, solo con los arbitrios que he 
tomado, sin gravar con ellos a la Real Hacienda, ni al Pú- 
blico, como lo tengo expuesto en mis Representaciones; y 
que de convenir S.M. en la creación de la dicha Población, 
según mi Proyecto, creo desde luego estaría en pocos años 
bastante adelantada, por su situación, y campañas tan fér- 
tiles, que ofrece para ello. 

Siendo del Real agrado de S. M. el que se hagan las 
dos (Poblaciones que tengo representadas, la una en la 
Sierra que llamen de las Minas y la otra en el paraje ex- 
presado, será muy conveniente para el adelantamiento de 
ellas, se les conceda los mismos privilegios, con que se fun- 
dó esta de Montevideo, a fin de que por este medio tengan 
sus Moradores más tiempo para arraygarse con sus hacien- 
das; en todo lo que pongo en la consideraciones de V.E. 
por sin fuese de su agrado ponerla en la del Rey, y resuelva 
lo que halle por conveniente, haciéndome V.E. el favor de 
darme aviso de su deliberación para mi gobierno, y del nom- 
bre que debe tener dicha Población. 

Dios guarde a V.E. muchos años. Montevideo, Noviembre 25 
de 1757; Excelentísimo Señor B.L.M. de V.E. su mayor 
servidor. 


Joseph Joaquín de Viana 

Excelentísimo Señor B. Fr. Don Julián de Arriaga. 

Es copia de la original de su Señoría escribió este día, 
sacase a efecto de que quede la presente en esta Secretaría 
a mi cargo. Miguel de Larraya. 


[Archivo General de la Nación, Montevideo. Publicado en Revista 
Histórica por Dirección (Telmo Manacorda). Tomo X, págs. 24-25 y 
767-801; Tomo XI, pág. 1469-1490; Tomo XII, pég. 909-393. La carta se 
publica en el Tomo XII, pág. 931 con el número 37 y está dirigida al 
Exmo. Señor Don Julián de Arriaga. Copia de esta carta se publica 
también en Maldonado en el Siglo XVIII, por Atillo Cassinelli. ]